La verdadera eficiencia energética de su vivienda reside en los detalles técnicos, y pocos son tan cruciales como el acristalamiento de las ventanas. Si ha llegado hasta este artículo porque está buscando reducir su factura mientras gana en confort interior, posiblemente ya sepa que la elección de un buen doble acristalamiento es fundamental. Sin embargo, tenga en cuenta que la clave del aislamiento no reside solo en la calidad del vidrio, sino en el espacio que queda encapsulado entre las dos lunas: la cámara de aire. En Cristalería Forxás, sus especialistas cristaleros en Ourense, queremos explicarle a continuación por qué la respuesta a esta pregunta no es simplemente “cuanto más, mejor”.
La cámara de aire es el “punto dulce” del aislamiento
La función principal de la cámara de aire (o de gas, como veremos) es interrumpir el flujo de calor por conducción. Funciona como un colchón térmico. No obstante, existe un límite a su eficacia. En este sentido, la experiencia de los fabricantes y las guías técnicas sitúan el punto más efectivo, lo que llamamos el “punto dulce” para el doble acristalamiento residencial, en un espesor que oscila entre 14 y 18 milímetros.
¿Por qué no más? Porque, irónicamente, si superamos los 18 o 20 mm, el aire encerrado empieza a moverse con libertad dentro de la cámara. La aparición de estas convecciones internas crea microcorrientes que, lejos de aislar, comienzan a transferir calor de una luna a otra, reduciendo ligeramente la resistencia térmica del conjunto.
¿Necesita solucionar problemas de climatización o de ruido?
El espesor óptimo también se matiza en función de si su principal problema es el frío o el ruido exterior:
Para el aislamiento térmico
Una cámara de entre 14 y 16 mm ofrece un rendimiento excelente, especialmente cuando se combina con un vidrio bajo emisivo y, si es viable, con gas argón. Esta combinación es la que le proporcionará los mejores valores U (transmitancia térmica) sin necesidad de un acristalamiento excesivamente grueso.
Para el aislamiento acústico
Aunque la cámara importa, el factor crítico es la asimetría. Es decir, es más efectivo tener vidrios de distinto grosor (por ejemplo, 4 mm y 8 mm) y utilizar, si es preciso, vidrios laminados acústicos, que simplemente aumentar el espesor de la cámara por sí mismo. En este caso, la clave es romper la onda sonora y no solo generar una separación.
Fabricación y asesoramiento a medida en Ourense
El rendimiento de su ventana es la suma de muchos elementos. Por eso, elegir el espesor de la cámara debe ser una decisión totalmente personalizada.
Por este motivo, en Cristalería Forxás fabricamos y suministramos unidades de vidrio de cámara y dobles acristalamientos a medida. Esta capacidad de manufactura propia nos permite ir más allá de las soluciones estándar, pudiendo ofrecer el asesoramiento técnico que necesita para elegir el conjunto ideal: ya sea un 4/16/4 con gas argón y bajo emisivo o una combinación asimétrica para bloquear el ruido de la calle.
En cualquier caso, más allá de los detalles técnicos, si quiere asegurarse de que equipa el espesor óptimo de una cámara de aire, ¡contacte con nosotros y confíe en nuestro equipo!